La newsletter gratuita de Laura Mójer · cada jueves
Cómo es de verdad dedicarse a ayudar a otras personas a encontrar pareja. Te lo cuenta una matchmaker que lleva haciéndolo desde 2021.
Aquí no te voy a prometer que vas a vivir de esto en tres meses.
Tampoco te voy a decir que es fácil, ni que es para todo el mundo.
Te cuento lo que hago yo y lo que he visto en mis alumnas.
Y si eso te interesa, apúntate aquí:
Lo primero que te llega cuando te apuntas es mi historia.
Cómo perdí mi trabajo como responsable de departamento en una multinacional. Y cómo, sin experiencia previa, acabé siendo la primera matchmaker de Baleares.
En ese correo te cuento, entre otras cosas:
Si algo de esto te apetece leerlo, deja tu email aquí abajo.
Si te apuntas, te escribo un correo cada jueves sobre este oficio:
En Estados Unidos esta profesión lleva décadas funcionando. En España todavía es muy desconocida.
Por eso me gusta contarla desde dentro.
Es gratis.
Pero te aviso: si buscas una forma de ganar dinero rápido sin trabajarlo, mejor no te apuntes.
Esto es un oficio. Puedes empezar sin grandes inversiones y hacerlo crecer poco a poco, mientras ganas experiencia y clientes. Pero hay que trabajarlo.
Y otra cosa: si lo que buscas ahora mismo es pareja, esta newsletter te va a saber a poco. La escribo para quien se pregunta si podría dedicarse a ayudar a otras personas a encontrarla.
Si esa eres tú, deja tu email arriba.
¿Sigues leyendo?
Entonces te cuento cómo empecé.
Hace unos años perdí mi trabajo como responsable de departamento en una multinacional del sector del Rentacar.
Llevaba varios años considerando emprender, y la idea de iniciar un negocio sin experiencia previa me resultaba abrumadora.
Me certifiqué como matchmaker en 2020. El 13 de febrero de 2021 lancé mi negocio y me convertí en la primera matchmaker de Baleares.
Si te soy sincera, no sabía siquiera si esta profesión me iba a gustar.
En un año, la prensa, la radio y la televisión locales ya me habían contactado. Una de esas entrevistas me desbordó de trabajo, y tuve que parar las ventas para reorganizar el negocio.
Baleares se me quedó pequeño. Amplié a Barcelona, Valencia y Madrid, y los primeros clientes de la península llegaron en pocas semanas.
Por el camino he llorado, me he reído, he cometido errores, he conocido a personas increíbles, he vivido momentos muy duros y también experiencias que jamás habría imaginado antes de emprender.
Hoy puedo decir que se ha convertido en mi propósito.
Y como sola no puedo ayudar a todas las personas que necesitan este servicio, creé una formación para nuevas matchmakers.
De todo eso te hablo en la newsletter. De lo bonito y de lo que cuesta.
Si quieres conocer este oficio desde dentro, apúntate aquí abajo.
Con cariño,
Laura Mójer
Fundadora de vínQulo